Cómo se hace un blueprint
La impresión solar es una de las técnicas fotográficas más antiguas. No necesita cuarto oscuro ni impresora: solo papel, una plantilla y un día luminoso.
El motivo se prepara como negativo
A partir del original se crea una plantilla con la imagen invertida. Lo que en la hoja debe quedar claro, en la plantilla tiene que quedar oscuro.
El papel se expone
El papel especialmente tratado de 300 g (en concreto 300 g/m²) es grueso y resistente: aguanta mucha agua y varias capas de color, como en la técnica húmedo sobre húmedo, sin empaparse al instante. El tiempo de exposición lo dicta el cielo: en junio bastan unos minutos, en invierno la espera es larga. No usamos exposiciones precisas con lámpara UV, para que cada impresión salga siempre distinta.
Aparece el azul profundo
Tras aclararlo en agua, el color se asienta y al secarse se oscurece hasta ese azul profundo tan característico. El momento en que aparece la imagen es lo más bonito de todo.
Cada pieza es un original
La luz del sol no se puede ajustar a un valor. Por eso las hojas de una misma edición difieren en el tono y en el trazo de los bordes. Las pequeñas variaciones son la huella del trabajo a mano, no un defecto.